El gobierno británico condena la "violencia racista" tras otra noche de disturbios en Belfast
El gobierno británico denunció este jueves episodios de "violencia racista" en Irlanda del Norte, principalmente en Belfast, tras una segunda noche de disturbios, alimentados por un ataque con arma blanca imputado a un refugiado sudanés.
En los incidentes resultaron heridos 12 policías y fueron arrestadas 16 personas, informó Hilary Benn, ministro británico responsable de Irlanda del Norte.
Benn denunció la "violencia racista" y un "clima de miedo" hacia personas "intimidadas y expulsadas de sus hogares, debido al color de su piel, por matones enmascarados".
En Glengormley, un barrio al norte de Belfast, decenas de manifestantes encapuchados se enfrentaron con la policía antidisturbios el miércoles por la noche y hasta altas horas de la madrugada del jueves.
Los manifestantes lanzaron proyectiles, ladrillos y cócteles molotov contra las fuerzas de seguridad, que intentaron dispersarlos con cañones de agua.
Como consecuencia de los disturbios, un coche y un edificio fueron incendiados en ese barrio residencial de la capital de Irlanda del Norte.
Los disturbios antiinmigración en Irlanda del Norte estallaron tras la difusión de un vídeo de un ataque ocurrido el lunes, en el que se ve al agresor sentado sobre un hombre en el suelo y sangrando, mientras le asesta puñaladas.
La víctima del ataque, identificada como Stephen Ogilvie, perdió un ojo y permanece hospitalizado en condición estable, precisó el miércoles su familia en un comunicado, en el que que se declaró "asqueada" por las escenas de los disturbios.
Decenas de manifestantes también intentaron dirigirse al Chimney Corner, un hotel que en el pasado alojó a solicitantes de asilo, cerca del lugar donde estallaron los enfrentamientos, pero fueron bloqueados por la policía.
El sospechoso del ataque, Hadi Alodid, un sudanés de 30 años, compareció el miércoles ante un juez en Belfast.
El presunto agresor, acusado de intento de asesinato, rechazó la presencia de un abogado y estuvo acompañado por un intérprete de árabe.
El refugiado ha sido puesto en detención provisional hasta una próxima comparecencia el 8 de julio.
Los motivos del ataque siguen sin conocerse, pero la policía norirlandesa descartó la pista terrorista.
- Ira compartida -
"La gente no quiere quedarse en casa" después de un suceso así, dijo a la AFP Brendan, un fontanero de 50 años que se manifestó el martes.
"Estoy en contra de la violencia. Ya hemos tenido suficiente aquí durante 30 o 40 años, con bombas y asesinatos", añadió, en referencia a las tres décadas del conflicto norirlandés, que terminó en 1998 con el Acuerdo del Viernes Santo.
Las manifestaciones violentas de esta semana se produjeron principalmente en barrios unionistas, defensores de la pertenencia de Irlanda del Norte a Reino Unido y mayoritariamente protestantes.
Pero para John, originario de estos barrios, la ira es compartida por unionistas y republicanos, defensores de que la provincia británica pase a formar parte de Irlanda, y que son principalmente católicos.
John se muestra contrario a la "afluencia de migrantes a través de Europa".
Figuras de extrema derecha, como el activista Tommy Robinson y Elon Musk, propietario de X, difundieron desde el martes en redes sociales llamamientos a manifestarse.
En 2024 y 2025, ya tuvieron lugar en Irlanda del Norte violentas manifestaciones antiinmigración.
F.Davis--SMC