Los preparativos de una petrolera de EEUU en Groenlandia encienden las alarmas
La empresa estadounidense Greenland Energy provocó un escándalo al desembarcar, sin autorización, material para realizar perforaciones exploratorias en la costa este de Groenlandia, territorio autónomo danés codiciado por Donald Trump.
La compañía texana, que repite insistentemente no estar vinculada con las ambiciones territoriales del presidente estadounidense, asegura que se trata únicamente de una etapa previa a las actividades de exploración en Nunap Qeqqa (Jameson Land).
A la prensa, Greenland Energy, que no respondió a las solicitudes de información de la AFP, afirmó que creía que la autorización para desembarcar y almacenar sus equipos, que se encontraban en otra parte de Groenlandia, solo era necesaria dentro de la zona cubierta por la licencia.
"Fue un error por nuestra parte, un error que no se volverá a repetir", reconoció a finales de julio en la televisión pública danesa DR su director general, Roderick McIllree.
Actualmente, el material está almacenado en un hangar del aeropuerto de Nerlerit Inaat, cerca de la localidad de Ittoqqortoormiit, la más próxima a la zona de la licencia.
Greenland Energy, cuyo presidente es presentado como una persona cercana a Trump, recibió una "severa advertencia" del gobierno groenlandés, acompañada de un "recordatorio de que todas las futuras operaciones logísticas deberán ser notificadas y aprobadas por la autoridad competente en materia de recursos antes de llevarse a cabo".
En un momento en que el presidente estadounidense sigue queriendo "controlar" la gigantesca isla ártica, la posible concreción de operaciones de exploración de hidrocarburos llevadas a cabo por una empresa estadounidense genera incomodidad.
"Existe la sensación difusa de que hay una conexión con Trump", explica Ulrik Pram Gad, investigador del Instituto Danés de Estudios Internacionales (DIIS).
- Esperar cualquier cosa -
"Esto genera ansiedad y tensiones, especialmente porque con Trump cabe esperar cualquier cosa", añade.
"Con este desembarco de equipos sin autorización, la empresa realmente no mejoró sus posibilidades ante las autoridades groenlandesas", señala Anne Merrild, profesora de la Universidad de Aalborg y especialista del Ártico.
En 2021, el gobierno de Groenlandia, que administra sus recursos naturales, decretó una moratoria sobre la exploración y extracción de hidrocarburos en un territorio profundamente transformado por el cambio climático.
Los permisos de exploración gracias a los cuales opera Greenland Energy fueron concedidos anteriormente, en 2015 y 2018, y por tanto siguen siendo válidos.
"Una de las condiciones para conservar el permiso es explorar activamente la zona (algo que actualmente no ocurre), por lo que la empresa está bajo presión", recuerda Pram Gad.
Las actividades están sujetas a autorizaciones específicas y Greenland Energy todavía espera obtener la aprobación definitiva para comenzar rápidamente las perforaciones y determinar el potencial y la calidad del posible yacimiento.
Es necesario acelerar los preparativos y equipar un terreno que, por naturaleza, es hostil debido a las extremadamente difíciles condiciones del Ártico.
"Seguimos alentados por los avances realizados de cara a obtener las últimas autorizaciones necesarias para la perforación", aseguró Greenland Energy en una carta dirigida a sus accionistas.
Pero el gobierno groenlandés es menos optimista. "Dada la situación actual, considero que no es realista que la empresa pueda perforar en otoño", declaró a la televisión groenlandesa KNR el ministro de Relaciones Exteriores, responsable también de los recursos naturales.
- Población movilizada -
Los estudios medioambientales y sociales necesarios para validar el proyecto todavía no fueron presentados, señala el gobierno groenlandés.
"Los pocos habitantes de la región dependen de la naturaleza que los rodea; son cazadores y pescadores", destaca Merrild. "La perforación provoca numerosas alteraciones y el aumento de las actividades humanas tendría un impacto sobre la fauna".
En Ittoqqortoormiit, según KNR, más de un centenar de personas -de los 325 habitantes de la localidad- se manifestaron a mediados de julio para oponerse al proyecto.
El Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS) estima que la región podría albergar 2.350 millones de barriles equivalentes de petróleo, volumen considerable para un proyecto petrolero, aunque limitado en comparación con las reservas mundiales.
"Desde la lógica de la empresa, teniendo en cuenta las actuales tensiones geopolíticas, el proyecto envía una señal: es una manera de decir 'tenemos acceso a recursos en otros lugares'", distintos de las zonas que ya están siendo explotadas, subraya la académica.
O.Gauthier--SMC