Sudáfrica prevé desplegar al ejército durante un año frente al crimen organizado
Sudáfrica planea desplegar a sus soldados durante un año en las provincias más afectadas por la criminalidad vinculada a las pandillas y a la minería ilegal, según un programa presentado el miércoles ante el Parlamento.
El presidente Cyril Ramaphosa anunció el despliegue del ejército a mediados de febrero, calificando el crimen organizado como la "amenaza más inmediata para nuestra democracia".
En el país se cometen en promedio más de 60 homicidios al día, incluidos asesinatos en enfrentamientos entre pandillas rivales en algunos barrios de Ciudad del Cabo (suroeste) y tiroteos relacionados con la minería ilegal en la provincia de Gauteng, donde se encuentra Johannesburgo.
Los primeros soldados deberían ser enviados al terreno a lo largo de marzo y su misión está prevista hasta finales de marzo de 2027. Con el tiempo serán desplegados en cinco de las nueve provincias del país, incluidos algunos barrios periféricos de la turística Ciudad del Cabo.
El ministro interino de Policía, Firoz Cachalia, defendió el recurso al ejército, explicando ante una comisión parlamentaria que permitirá aplicar una estrategia más ambiciosa contra el crimen organizado.
Este despliegue "no se presenta como la panacea", declaró, pero "necesitamos un nuevo paradigma".
El recurso al ejército en periodos de crisis no es excepcional en Sudáfrica: los militares fueron llamados a velar por el cumplimiento de las estrictas medidas de confinamiento en 2020 durante la pandemia de covid-19.
Y en 2021 el ejército fue desplegado para hacer frente a violentos disturbios desencadenados tras el encarcelamiento del expresidente Jacob Zuma.
Ya en 2019 unos 1.300 militares habían sido enviados en apoyo de la policía en los Cape Flats, un conjunto de asentamientos informales en la periferia de Ciudad del Cabo, afectados por la violencia de las pandillas.
V.Watson--SMC