El rey de España reclama a Marruecos una relación basada en la "buena fe"
El rey de España, Felipe VI, reclamó este miércoles a Marruecos una relación basada en la "confianza", la "responsabilidad" y la "buena fe", al concluir su histórica visita a Ceuta y Melilla, dos meses después de la crisis migratoria que tensó las relaciones entre ambos países.
Felipe VI y la reina Letizia llegaron este miércoles a Melilla, tras visitar Ceuta, el otro enclave español en el norte de África. Durante la gira de dos días, el monarca defendió la soberanía española sobre ambos territorios, reivindicados por Marruecos.
"Debemos velar siempre por construir y preservar una relación de buena vecindad", afirmó el rey en su discurso, tras visitar una escuela y reunirse con autoridades locales.
"Eso exige confianza y responsabilidad basadas en la buena fe. Lo creo posible y deseable", añadió.
Es la primera visita del monarca a estas ciudades autónomas desde su llegada al trono en 2014. El viaje se produce poco más de dos meses después de la entrada masiva de decenas de miles de migrantes desde Marruecos a Ceuta, a finales de julio, que desató una crisis migratoria cuyas consecuencias aún se sienten en el enclave.
"Los hechos de estas últimas semanas, en Ceuta y, en cierta medida, aquí en Melilla, nos recuerdan la importancia de seguir trabajando unidos", destacó.
Al igual que en Ceuta, los monarcas fueron recibidos por una fervorosa multitud que los esperaba lanzando vítores y ondeando banderas de España.
Los reyes se acercaron para estrechar manos y tomarse fotos con las personas que llevaban horas esperando frente a la Asamblea de Melilla, sede del gobierno local, para darles la bienvenida.
Ceuta y Melilla "son una parte irrenunciable" de España y "la soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables", afirmó Felipe VI en un discurso el martes en Ceuta.
España "tiene la voluntad y la responsabilidad de mantener una buena relación" con Rabat, lo cual exige "buena fe" por ambas partes, subrayó el rey, quien garantizó que el Estado español no va "a dejar solos ni indefensos" a los más de 80.000 ceutíes.
El último rey español que visitó estos enclaves fue Juan Carlos I, padre del actual monarca, en noviembre de 2007. Aquel viaje derivó en una crisis diplomática con Rabat.
Días antes de la actual visita, el rey de Marruecos, Mohamed VI, rechazó cualquier "presión" o "chantaje" sobre la cooperación con España y denunció la "instrumentalización" de la crisis migratoria.
Hasta el momento, Rabat no ha respondido oficialmente al desplazamiento de los reyes a las ciudades autónomas, únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y África.
D.Fraser--SMC