Belfast se prepara para nuevos incidentes tras disturbios antiinmigración
Con escuelas cerradas, autobuses y trenes paralizados, Belfast teme este miércoles nuevos incidentes después de los disturbios antiinmigración en la capital norirlandesa desatados por el ataque con arma blanca de un refugiado sudanés contra un hombre.
La víctima de esta agresión ocurrida el lunes, un hombre de unos cuarenta años, identificado como Stephen Ogilvy, perdió un ojo y fue hospitalizado.
Mientras la policía de Belfast prevé nuevos disturbios la noche del miércoles en la capital irlandesa, lo que ha hecho reforzar su presencia en la ciudad, la familia de la víctima lanzó un llamamiento a la calma.
En un video ampliamente compartido en redes se ve al agresor sentado sobre un hombre que yace en el suelo, ensangrentado, mientras lo acuchilla.
"Lanzaron cócteles molotov" y "de repente el fuego se propagó", afirmó Eemran, un ingeniero de origen indio de 41 años que vive en uno de los barrios afectados.
"Empezó a salir humo del edificio y los bomberos nos dijeron que saliéramos", declaró a la AFP.
- Disturbios "inaceptables" -
El primer ministro británico, Keir Starmer calificó de "impactantes" y "completamente inaceptables" esos disturbios.
"Nada puede justificar la violencia y el desorden que hemos visto, que amenazan a nuestras comunidades, ni las acciones de quienes los han alentado, en internet o en otros lugares. Está claro que personas fueron atacadas anoche debido a su origen, y no lo toleraré", añadió Starmer.
La ciudad se preparaba el miércoles para nuevos disturbios.
Los centros escolares dejaron partir a los alumnos a partir del mediodía, mientras que el operador público de transporte anunció que los autobuses y trenes terminarán el servicio antes de lo habitual.
Por su parte, el jefe de la policía norirlandesa, Jon Boutcher, advirtió en una rueda de prensa de la movilización de efectivos adicionales, a los que se unirán el jueves refuerzos del resto del Reino Unido.
Hasta el momento, se realizaron tres detenciones por los disturbios y "habrá más", anunció el secretario de Estado británico encargado de la Seguridad, Dan Jarvis.
"El hecho de que grupos de encapuchados incendien casas donde viven familias, significa un acto de cobardía repugnante", condenó en X la ministra principal de Irlanda del Norte, Michelle O'Neill.
El sospechoso del ataque con arma blanca, Hadi Alodid, un sudanés de 30 años, compareció el miércoles por la mañana ante un juez en Belfast.
Acusado, entre otros cargos, de intento de asesinato, rechazó la presencia de un abogado y estuvo acompañado por un intérprete de árabe.
Al término de la audiencia, fue mantenido en detención hasta una próxima comparecencia prevista para el 8 de julio.
Las autoridades indicaron que el acusado entró en Irlanda del Norte en 2023 en autobús desde la República de Irlanda, tras llegar procedente de Francia.
A su llegada, obtuvo el estatuto de refugiado, con un permiso de residencia hasta 2028.
Las motivaciones del ataque no están claras, pero la policía norirlandesa descartó la pista terrorista.
La agresión, condenada unánimemente por la clase política británica, provocó llamamientos a manifestarse de figuras de la extrema derecha, como el activista Tommy Robinson, y respaldados por el multimillonario estadounidense Elon Musk.
La ministra de Justicia de Irlanda del Norte, Naomi Long, denunció el miércoles en la BBC la actuación de personas en las redes sociales que, "hasta ayer, habrían tenido muchas dificultades para situar Belfast en un mapa" y que "han instrumentalizado el miedo legítimo que la gente siente ante los acontecimientos".
Figuras de partidos de extrema derecha, como Reform UK, de Nigel Farage, o Restore Britain, de Rupert Lowe, responsabilizaron de los hechos a las políticas migratorias del gobierno laborista y de sus predecesores conservadores.
Violentas manifestaciones antiinmigrantes tuvieron lugar en Irlanda del Norte, en los últimos dos años, así como en otras zonas del Reino Unido.
El ataque de Belfast se produce una semana después de una manifestación violenta en Southampton, para denunciar la forma en que la policía local gestionó, en diciembre, el asesinato de un estudiante blanco, Henry Nowak, a manos de un joven asiático.
Además de Belfast, también hubo concentraciones antiinmigración el martes por la noche en Glasgow y Edimburgo, en Escocia, así como en Southampton.
M.Anderson--SMC