Gucci, Fendi y el nuevo Moschino protagonizan la Semana de la Moda de Milán
Con un nuevo Moschino y colecciones muy esperadas en Gucci y Fendi, la Semana de la Moda femenina de Milán aporta un soplo de aire fresco y pone el foco en el trabajo artesanal, en un sector que lleva meses aletargado.
Uno de los principales desfiles para la primavera-verano de 2027, que comienzan este martes, es el de Moschino en el que debutarán el dúo formado por el francés Loris Messina y el italiano Simone Rizzo, muy elogiados por la crítica con su marca urbana Sunnei.
En Gucci, el provocador Demna presentará su segunda colección en un momento en el que el lujo italiano atraviesa una etapa difícil por las tensiones macroeconómicas y la prolongada desaceleración del mercado chino.
También será la segunda Semana de la Moda de Maria Grazia Chiuri en Fendi.
"2026 comenzó con un enero bastante difícil. Pero, afortunadamente nos mantuvimos firmes en el segundo trimestre", dijo a principios de este mes Carlo Capasa, presidente de la Cámara Nacional de la Moda Italiana. Para él es un "milagro" que el sector siga a flote en medio de numerosos desafíos.
La Cámara de la Moda prevé una caída anual más moderada de los ingresos de 1,6%, con los cosméticos al alza, la ropa en vías de recuperación y el calzado en dificultades.
"Muchas casas cambiaron de diseñadores, lo que inevitablemente despierta interés en el mundo de la moda", precisó a la AFP Toni Belloni, presidente de LVMH Italia.
- Nuevas boutiques -
Prada, cuyo desfile del martes por la tarde dará inicio a la semana, inauguró una nueva tienda insignia en la Galleria Vittorio Emanuele II, del siglo XIX, donde nació la marca en 1913.
En ocho plantas, el grupo añadió a sus boutiques, a la pastelería y al espacio de arte contemporáneo una nueva galería subterránea, un museo y salones privados.
La intención es mimar a sus clientes más adinerados y ofrecer un espacio lujoso para organizar eventos con el objetivo de reforzar la imagen de la marca.
Esta tienda monumental "expresa claramente su visión, fomentando un diálogo con su público a través de una experiencia en la que convergen la cultura, la creatividad, la hospitalidad y el comercio minorista", detalló el director ejecutivo de Prada, Andrea Guerra, en un comunicado.
En la misma galería, a los pies del Duomo de Milán, Vogue organizará el martes un espectáculo para celebrar "la artesanía y la creatividad italianas en la era de la tecnología", con la participación, entre otras celebridades, del bailarín estrella de La Scala Roberto Bolle y la modelo estadounidense Alex Consani.
A pocos pasos, en la elegante Via Montenapoleone, Dior también abrió su nueva boutique de varios pisos, que incluye un restaurante dirigido por el chef Enrico Bartolini, galardonado con estrellas Michelin.
Milán es muy importante para LVMH, empresa matriz de Dior. El mayor grupo de lujo del mundo ya inauguró en los últimos meses nuevas tiendas de sus marcas Louis Vuitton, Tiffany & Co y Bulgari.
El grupo también invirtió en Loro Piana, especialista en cachemira, e inauguró la semana pasada una nueva fábrica en Ghemme, al pie de los Alpes, en Piamonte, donde cerca de 200 empleados producen suéteres y otras prendas de punto.
Frederic Arnault, jefe de Loro Piana e hijo del director ejecutivo de LVMH, precisó durante la inauguración que la nueva fábrica forma parte de la "integración vertical de la producción de prendas de punto". Es decir la empresa asume funciones de la cadena de fabricación que antes delegaba en proveedores.
En las pasarelas de Milán, junto con firmas consolidadas como Giorgio Armani y Roberto Cavalli, las marcas portuguesas Marques'Almeida y Miguel Vieira presentarán sus primeros desfiles, al igual que el diseñador ecuatoriano Neithan Ruiz.
También habrá una despedida: Glenn Martens presentará su última colección para Diesel, marca que logró llevar hacia un segmento más exclusivo durante los últimos cinco años.
El sucesor del belga aún no fue nombrado, pero Martens permanecerá dentro del grupo, en Maison Martin Margiela.
Y.X. Gagnon--SMC