Trump descarta transmisión en directo de ejecución de un condenado por una matanza en base militar
La ejecución por fusilamiento del autor del tiroteo en una base militar estadounidense que dejó 13 muertos no será transmitida en directo, anunció el jueves el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El sentenciado a muerte, Nidal Hasan, de 56 años, "morirá, como está previsto, por pelotón de fusilamiento, pero este evento no será transmitido", dijo Trump en una publicación en su plataforma Truth Social.
La cancelación supone un revés para el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, quien lanzó la idea.
"La ejecución podrá ser presenciada en persona por los familiares directos de las víctimas, si así lo desean", añadió Trump.
La decisión de transmitir en vivo la ejecución de Nidal Hasan fue ampliamente rechazada tanto dentro como fuera del país.
El presidente de Estados Unidos indicó que personalmente no se oponía al plan de transmitir la ejecución, y afirmó que "podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo viera cómo Estados Unidos trata a terroristas y ESCORIA como Hasan".
Pero "muchas personas muy buenas y bien intencionadas preferirían no verlo morir", dijo Trump.
El Pentágono publicó un comunicado en el que aseguraba que Hegseth se había entrevistado con el presidente, y que "apoya" su decisión final.
La ejecución de Hasan, programada para el 3 de diciembre en Fort Hood, Texas, donde abatió a 13 personas en 2009, será la primera realizada por un pelotón de fusilamiento militar estadounidense desde 1945.
- Equivalente a "tortura" -
Hegseth había dicho la semana pasada que el gobierno iba a asegurarse "de que la gente pueda verlo, que sea público".
"La gente tiene que entender que (...) hay consecuencias serias por este tipo de cosas", afirmó.
Naciones Unidas manifestó que retransmitir la ejecución equivaldría a "tortura", mientras que el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos la calificó de "promoción bárbara de una cultura de la muerte".
El vicepresidente JD Vance, que recientemente publicó un libro sobre su fe católica, dijo que no vería la ejecución si el plan seguía adelante.
Una encuesta de Washington Post-ABC News-Ipsos publicada el jueves reveló que ocho de cada diez estadounidenses se oponen a retransmitir la ejecución en directo, aunque otra encuesta indicaba que más de la mitad de los sondeados estaban de acuerdo en que fuera ejecutado por un pelotón.
La decisión de Trump "es la correcta, tanto para los familiares de las víctimas como para el país", reaccionó un senador republicano, John Curtis.
Decenas de oficiales retirados de las fuerzas armadas estadounidenses también advirtieron en una carta abierta en contra de emitir la ejecución.
Una transmisión en directo de la ejecución "manchará el honor de las fuerzas armadas que la llevan a cabo y de una nación que la permite", y "garantizará que Hasan se convierta en mártir por atacar y matar a sus propios compañeros de armas", dijeron los oficiales, entre ellos más de 40 generales y almirantes.
Amnistía Internacional también saludó la decisión.
La última ejecución militar en Estados Unidos se llevó a cabo en 1961, cuando John Bennett fue ahorcado por violación e intento de asesinato.
El Centro de Información sobre la Pena de Muerte señala que 135 militares han sido ejecutados por las fuerzas armadas estadounidenses desde 1916.
Doce de las 13 personas que Hasan mató y 30 de las que hirió eran soldados.
Recibió un disparo de una agente de policía civil que respondió al ataque y está paralizado de cintura para abajo.
Hasan fue condenado a muerte por un jurado militar en 2013.
Hasan afirmó que se oponía a las ocupaciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán, y que había hablado en línea con una presunta figura de Al Qaeda, el clérigo radical Anwar al Awlaki, ciudadano estadounidense posteriormente abatido en un ataque con dron de Estados Unidos en Yemen.
J.Hall--SMC